Fitoterapia y Salud natural

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Fitoterapia y Salud natural

La fitoterapia es el estudio del uso de extractos de origen natural que se utilizan como terapias o agentes promotores de la salud. Los extractos de las plantas medicinales y sus derivados se utilizan con fines terapéuticos desde la Antigüedad. Sus efectos preventivos y paliativos sobre el cuerpo humano se usan para el tratamiento natural de diferentes patologías. Pero aunque los principios activos y los extractos de les plantas constituyan un remedio natural, no...
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Fitoterapia y Salud natural

  • q Ácidos grasos esenciales

    Los aceites o las grasas que nosotros ingerimos determinan el equilibrio de la membrana celular. De ahí la influencia de la dieta sobre ese equilibrio. La fluidez es la propiedad particular de la membrana citoplasmática, y está ligada a la presencia de ácidos grasos muy insaturados, en particular los dos ácidos grasos que contiene el aceite de pescado, el EPA y el DHA. Así pues todos tenemos la necesidad de encontrar en nuestra dieta ácidos grasos insaturados llamados esenciales, que son los que constituyen los compuestos biológicos de las familias omega 3 y omega 6. Los aceites de salmón, sardina, caballa, anchoa, y los aceites de lino y borraja, juntamente con la vitamina E natural, como antioxidante, pueden aportar al organismo, en proporciones equilibradas, los ácidos grasos esenciales omega 3 y omega 6, ambos implicados en múltiples regulaciones fisiológicas.

  • q Aminoácidos

    Los aminoácidos son el componente básico de las proteínas. Para la obtención de los aminoácidos, las proteínas de suero se descomponen con la ayuda de las enzimas (proteasa) y, a través de la hidrólisis, el organismo los asimila más fácilmente. Para que las proteínas puedan ser utilizadas correctamente, es necesario que los ocho aminoácidos esenciales estén presentes en las proporciones adecuadas. La carencia de un único aminoácido debilita el efecto de los restantes. Los aminoácidos también se transforman en glucosa, jugando así un papel importante en el metabolismo energético. Por ello un nivel bajo de aminoácidos se manifiesta a menudo en cansancio y pérdida de energía.

  • q Antioxidantes y vitaminas

    Debido a la reducción de nuestra ración calórica y a nuestra alimentación inadaptada (procesos industriales, agotamiento de los suelos, contaminaciones diversas), hoy en día es imposible cubrir satisfactoriamente nuestras necesidades en ciertas vitaminas y nutrientes esenciales. El stress, la edad y algunos problemas de asimilación son algunos factores añadidos para que nos resulte necesario restaurar el equilibrio biológico celular. Las vitaminas del grupo B permiten una utilización energética y anabólica óptimas de los alimentos. La vitamina A tiene un papel importante en los mecanismos de la visión, mientras que la D es primordial en la osificación. La vitamina E o “vitamina de la fertilidad” posee un efecto protector sobre las membranas y el sistema cardiovascular, de ahí su acción antienvejecimiento. La vitamina C desarrolla un papel importante en la defensa y detoxificación del organismo y estimula la inmunidad.

  • q Minerales y oligoelementos

    Los oligoelementos son minerales presentes en muy poca cantidad en el organismo. A pesar de su pequeña dosificación tienen mucha importancia a nivel fisiológico y su subcarencia contribuye a la aparición de múltiples desórdenes biológicos y disfunciones celulares, pudiendo dar pie al surgimiento de ciertas patologías. Por otra parte, algunos minerales y oligoelementos tales como el Hierro, Calcio, Magnesio, Zinc, Selenio…son indispensables para los diferentes procesos de crecimiento, cicatrización y mineralización. Sus necesidades aumentan en algunas situaciones como embarazos, lactancias, actividades físicas intensas o convalecencias. El hierro es necesario para el desarrollo de los tejidos vitales, incluido el cerebro, y para transportar y almacenar oxígeno en la hemoglobina y la mioglobina muscular. La deficiencia de hierro es el trastorno nutricional más frecuente a nivel mundial.

  • q Bienestar femenino

    La regulación hormonal, tanto en la edad fértil como con los síntomas de la menopausia, es una necesidad frecuente. Las reglas dolorosas, las dismenorreas con dolores abdominales, las alteraciones hormonales femeninas vinculadas a un terreno de hiperactividad gonadal, son episodios que requieren de un aporte de bienestar con la ayuda de productos naturales específicos. Productos en los cuales el comino, el hisopo y el tomillo intervienen con efecto digestivo y antiespasmódico; la alquemila y el sauzgatillo, a su vez, con un resultado regulador de la circulación y modulador en las alteraciones del ciclo menstrual. También los trastornos de la cincuentena se llevan mejor con el aporte de fitoestrógenos, fuente proveniente de ciertos vegetales con una estructura similar a los estrógenos. Además la naturaleza nos ofrece una serie de plantas que ayudan a aliviar las molestias que se dan durante la menopausia.

  • q Depurativo

    Podemos depurar el cuerpo de toxinas acumuladas y de diferentes residuos a través de una estimulación de los distintos emuntorios (órganos o partes del cuerpo que sirven para evacuar o excretar). La piel es el más extenso de ellos. Cuando sudamos el organismo encuentra una forma eficaz de liberarse de toxinas, a la vez que se limpian los canales empleados en este proceso. También podemos efectuar una depuración general a través de los riñones, mediante distintas plantas y minerales, que asociadas entre sí, colaboran en la conservación y la mejora de nuestro estado de salud. Entre estas plantas, cumplen dicha función la cola de caballo, el diente de león y el Solidago. También para favorecer la depuración podemos estimular el hígado con plantas como el cardo mariano, la alcachofa, el boldo, entre otras, mediante una acción depuradora específica de eliminación.

  • q Eliminador de grasa

    Encontrar una solución para los constantes cambios hormonales que se manifiestan en las diversas fases de la vida de la mujer respecto al exceso de grasa, no es una tarea fácil. La mayoría de las mujeres, en un momento dado de su vida, se siente fuera de su línea y peso ideales. Sobretodo a partir de los 30 años, que es cuando empieza a producirse la caída del nivel de los estrógenos. Por otro lado, la pérdida de peso mediante una dieta hipocalórica es la causa del “efecto yo-yo”, es decir, al final de la dieta se recupera el peso perdido en forma de masa grasa, ya que el cuerpo ha adaptado su metabolismo activando sistemas de defensa para compensar el nuevo régimen alimenticio. La conjugación de diferentes plantas (con sus hormonas vegetales) y enzimas, encaminada a regular el desequilibrio hormonal, repercute en el organismo con la finalidad de ubicar acertadamente el exceso de grasa como antes de los 30 años y , por tanto, es una forma de perder peso de manera gradual y muy naturalmente.

  • q Función articular

    Nos movemos con mejor o peor flexibilidad según el estado de nuestras articulaciones. Con el paso de los años podemos perder capacidad para regenerar tejido cartilaginoso, y a menudo ocurre que las diferentes toxinas que no encuentran una vía de salida convencional optan por depositarse en las articulaciones. En este sentido, podemos nutrir y regenerar el tejido en la articulación, pero antes es necesario favorecer la microcirculación y la acción detoxificante (drenantes depurativos). De este modo se refuerza el tejido cartilaginoso y la regeneración articular, mediante la movilización de sustancias físico-químicas orgánicas, necesarias para un mantenimiento y equilibrio permanente. La condroitina, la glucosamina, el silicio, y otros complementos como la cola de caballo o el ortosifón (te de Java) nos ayudarán en estas funciones.

  • q Función digestiva e intestinal

    Cuando estimulamos las funciones hepatobiliares hay numerosas plantas que mejoran el funcionamiento del sistema digestivo y que tienen algunas propiedades complementarias particularmente interesantes. Los principios activos amargos de la alcachofa estimulan las secreciones digestivas. El romero, planta balsámica utilizada en los trastornos digestivos, hinchazones, flatulencias, también estimula las secreciones gástricas. Las propiedades depuradoras y antibióticas, y las de eliminación de toxinas, de la bardana y el rábano negro, respectivamente. Y no olvidemos la acción catalizadora del zinc y el selenio, indispensable para el buen funcionamiento de las enzimas, encargadas éstas de transformar una sustancia en otra.

  • q Función hepática

    Hemos de considerar que el hígado es uno de los principales emuntorios del cuerpo humano y que, como tal, debe cumplir correctamente con distintas tareas. Para que eso sea posible debemos drenar y regenerar el hígado al menos dos veces al año. La primavera es una época muy adecuada, uno de los momentos propicios para activarlo, ya que, como se asegura en la tradición de la medicina china, es cuando su energía es la más alta. En este sentido, la fitoterapia puede sernos de gran ayuda. Por ejemplo: 1) El cardo mariano y el desmodium protegen y regeneran la célula hepática. 2) La cúrcuma es una planta potencialmente hepatoprotectora que protege al mismo tiempo la mucosa gástrica (es también la planta que da el color amarillo al curry). Otras plantas cumplen funciones similares.

  • q Función renal

    Los riñones juegan un papel muy importante en nuestra salud. El riñón es un órgano de desintoxicación primordial por su función de eliminar productos de desecho presentes en la sangre. Hay fitofórmulas preparadas para tener efectos beneficiosos sobre la función renal. Contienen ingredientes como el extracto de gayuba (Arctostaphylos uva-ursi) que es un buen tónico y es considerado un buen desinfectante de la orina; el perejil (Petroselinum sativum) que mejora la diuresis; las bayas de enebro para mejorar la circulación sanguínea del riñón; y la vara de oro (Solidago virgaurea) que elimina el sedimento y actúa como tónico general para el riñón, entre otros.

  • q Función venosa y circulatoria

    Debemos ejercitar el cuerpo, y en especial las piernas, ya que por el mero acto de andar, con la presión plantar, favorecemos la circulación de retorno tan importante para el buen funcionamiento circulatorio. En fitoterapia hay algunas plantas que nos pueden ayudar a paliar las molestias que conlleva una mala circulación. Entre ellas podemos encontrar la vid roja, el ruscus, el castaño de Indias, el hamamelis, etc. También el resveratrol y las proantocianidinas (OPC’s) (estas últimas bioflavonoides), unas sustancias vegetales de gran capacidad antioxidante que se encuentran en la piel y las semillas de la uva. Juntamente con el mirtilo, rico en antocianidinas, nos aseguran un tejido sanguíneo capilar fuerte, reduciendo la permeabilidad y aumentando la elasticidad de los vasos sanguíneos.

  • q Función visual

    Nos acordamos de nuestra visión cuando ésta empieza a efectuar cambios degenerativos que nos impiden realizar las tareas visuales más simples tal como las hacíamos con anterioridad. Para mantener la salud ocular son fundamentales la luteína, la zeaxantina y la antocianina que nos protegen de la acción oxidante de la luz. Pigmentos vegetales que sólo obtendremos a través de la dieta, o bien con suplementos enriquecidos que acompañen los nutrientes de ésta. Mediante la ingesta de ciertas frutas y verduras, y con elevadas cantidades de vitaminas de los grupos B, C y E y algunos nutrientes antioxidantes, podemos ayudar a mantener una buena salud ocular al mismo tiempo que prevenir posibles alteraciones en las estructuras oculares.

  • q Vías respiratorias

    Cuando llega el otoño nos acordamos de los inconvenientes que nos ocasionan los resfriados durante el invierno. Es conveniente adelantarnos a ese escenario y procurarnos remedios naturales para prevenir o bien calmar los síntomas molestos y conseguir, a su vez, restablecer la inmunidad. Con ese fin la fitoterapia pone a nuestro alcance distintas presentaciones, como la drosera que es un excelente antitusígeno, o el llantén y la yema de abeto para estimular la excreción de la mucosidad en las vías respiratorias; el tomillo o el propóleos que son verdaderos agentes anti bacterianos; el saúco, un fiel amigo de las vías respiratorias; y como no una valiosa compañera, la vitamina C, en especial la que se extrae de los frutos rojos.

  • q Aceites esenciales

    Los aceites de la aromaterapia son la esencia pura extraída de las plantas, de la que son bien conocidos las propiedades terapéuticas para ciertas enfermedades. Los aceites esenciales se usan por medio de masajes, baños e inhalación. Debido a su pureza, no deben aplicarse directamente sobre la piel; conviene diluirlos en un aceite de masaje o en el champú (máximo al 2%) evitando el contacto con ojos y mucosas. Los aceites esenciales de cedro, de ciprés y de enebro estimulan la microcirculación para facilitar la eliminación de toxinas y ayudan en los casos de retención de líquidos. El aceite esencial de menta se utiliza como tónico para el hígado además de como hipotérmico en aplicaciones locales. El aceite esencial de pomelo favorece la eliminación de líquidos, por lo que se utiliza en tratamientos anticelulíticos. El de trementina, por su parte, es un oxigenante celular.